A pesar del crecimiento de las nuevas tecnologías en los últimos años, y en particular, a la venta bajo la plataforma on-line, la compra y venta “face to face” sigue ganando relevancia en el mundo digital.

Si bien es cierto que no todas las nuevas prácticas necesariamente reemplazan y eliminan a la anterior. Esto queda demostrado con el field marketing, las experiencias que te proporciona la promoción en el punto de venta para conectar con el consumidor, no han alcanzado a ser reemplazadas ni por la más innovadora de las plataformas digitales.

Las marcas son conscientes que aunque la venta digital tenga sus propios beneficios, continúa siendo apática y no logra competir con las capacidades de la promoción física. No sólo al nivel personal a través de las emociones que este tipo de acción provoca, sino también a la información directa que podemos obtener de las reacciones que evoca en el consumidor; estas son imprescindibles para optimizar la imagen y el producto de la marca.

Estudios científicos indican que por mucho que las personas opten por la compra online, en un 90% de ellos existe una necesidad de contacto humano que hace que el consumidor vuelva al punto de partida. Es por ello que el field marketing continúa creciendo con mayor fuerza en medio de la era digital.